Ha pasado tiempo..mucho:
se fue deslizando,
apenas silencioso y constanteen su rumor de agua de arroyo,
para vaciarse en el mar de su destino.
Ya recuerdo ,
( sobre el puente negro)
la delgada presencia
y la forma de un asombro,
( sin palabras)
El entreabrir de los labios,
me mostró una burbuja trasparente
y luminosa:
como una cereza loca,
diminuta y redonda.
La cortina de su boca,
descubrió una hoja rosada
que dormía en la sombra de la caverna;
y una sonrisa fresca,
nos abrió paso en el temblor de los cuerpos.
En un mundo de otros,
estabamos solos,
entre líneas de hierros oscuros
y un camino de durmientes añosos.
La noche del tiempo
me ha devuelto el recuerdo,
y he regresado
(al puente negro)
buscando aquel beso claro,
por si ha quedado,
más allá de mis labios,
una huella de esa tarde caída,
en esta tarde demorada.
domingo, 29 de octubre de 2017
Así...(Marzo 2016)
Así como eras,
no eres
y te busco en el ayer,
desteñido del hoy.
Solo por pensarte
me he olvidado de ver.
Un día trás otro:
en busca de una tarde amarilla.
Las hojas en arrebol,
crujen dentro de un baile mudo
y el viento del pensar,
barre juntos:
polvo...hojas...y el silencio.
Así como era;
no soy
y te busco afanoso en tu ayer
no eres
y te busco en el ayer,
desteñido del hoy.
Solo por pensarte
me he olvidado de ver.
Un día trás otro:
en busca de una tarde amarilla.
Las hojas en arrebol,
crujen dentro de un baile mudo
y el viento del pensar,
barre juntos:
polvo...hojas...y el silencio.
Así como era;
no soy
y te busco afanoso en tu ayer
Lisboa (25 de Abril...) Agosto 2017
Señorita Caeiro;
flores sobre su pecho
y abraza un ramo.
Un vaho fresco y dulzón
se suspende en el aire
y moja su cara.
La tienda cerró sus ojos,
la noche corrió sus horas;
...y apura los pasos
en Largo do Carmo.
Acampanado sobre el tanque,
él dormita un sueño de madrugada
y en su ansiedad,
muestra una urgencia de tabaco.
Celeste trueca claveles por cigarros;
el tallo entra en la negra boca del cañón;
y se multiplica en un desperezo
de metal y espera.
Señorita Caeiro;
muchacha de buena familia lisboeta,
cambia sonrisas por cuidados
y va camino a su casa en Plaza del Rossio.
Ella...,que no fuma,
aspira el humo azul del alba del 25
que parece abrir algo nuevo sobre el Tajo.
flores sobre su pecho
y abraza un ramo.
Un vaho fresco y dulzón
se suspende en el aire
y moja su cara.
La tienda cerró sus ojos,
la noche corrió sus horas;
...y apura los pasos
en Largo do Carmo.
Acampanado sobre el tanque,
él dormita un sueño de madrugada
y en su ansiedad,
muestra una urgencia de tabaco.
Celeste trueca claveles por cigarros;
el tallo entra en la negra boca del cañón;
y se multiplica en un desperezo
de metal y espera.
Señorita Caeiro;
muchacha de buena familia lisboeta,
cambia sonrisas por cuidados
y va camino a su casa en Plaza del Rossio.
Ella...,que no fuma,
aspira el humo azul del alba del 25
que parece abrir algo nuevo sobre el Tajo.
Navegación (2017)
Lleva pequeño tesoro;
moneda de plata,
un Potosí de otro órden.
Un sol de oro del Alto Perú,
en custodia sostenido,
acrecentado su valor
y requerido en la región de la costa.
Ayer,un grano de arena,
hoy en tránsito,
una redondez perlada.
En ella viaja,
encastillado y envuelto en míl formas
de palabras cuidadas.
Pequeña navegación;
una corrriente suave y cálida
te hace avanzar en pequeñas ondas
bajo la copa azul de la noche marina,
iluminada y en guía por ciento de estrellas
como ojos parpadeantes.
Se arremolina a tu alrededor
un viento de alta mar
que te mece en pequeños compases,
y dentro de tu acuario y su misterio,
vienes nadando.
Una noche lunar te trae,
envuelto en su cono de luz.
Tu línea de flotación,
es una marea mansa.
Yo también tengo divagaciones
como tus aguas.
A un niño que viaja marino,
le estoy acunando un verso...
Y vienes en calma
hacia nuestro horizonte terrestre
que es la playa de nuestras manos
moneda de plata,
un Potosí de otro órden.
Un sol de oro del Alto Perú,
en custodia sostenido,
acrecentado su valor
y requerido en la región de la costa.
Ayer,un grano de arena,
hoy en tránsito,
una redondez perlada.
En ella viaja,
encastillado y envuelto en míl formas
de palabras cuidadas.
Pequeña navegación;
una corrriente suave y cálida
te hace avanzar en pequeñas ondas
bajo la copa azul de la noche marina,
iluminada y en guía por ciento de estrellas
como ojos parpadeantes.
Se arremolina a tu alrededor
un viento de alta mar
que te mece en pequeños compases,
y dentro de tu acuario y su misterio,
vienes nadando.
Una noche lunar te trae,
envuelto en su cono de luz.
Tu línea de flotación,
es una marea mansa.
Yo también tengo divagaciones
como tus aguas.
A un niño que viaja marino,
le estoy acunando un verso...
Y vienes en calma
hacia nuestro horizonte terrestre
que es la playa de nuestras manos
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