miércoles, 30 de diciembre de 2015

Siempre



Ayer, un vestido blanco,
sobre tú pequeñísimo cuerpo;
breve el tiempo de ambos.
Pronto, un giro de aceleración;
otro blanco escolar,
que viste tu infancia.
Pronto, otras telas,
combinan blanco sobre blanco;
medias y zapatos,
y el nácar del pequeño libro,
y el Rosario colgante.
Corre el viento y arrastra, nubes blancas;
viste tú cuerpo un vestido largo;
blanco cisne, y el cuello nacarado,
sobre una luna, muy alta,
que lo ilumina todo.
Es la noche...
yace tú cuerpo, todo vestido de blanco,
y entra una luna negra en mí corazón.
Como un sueño blanco,
lo he visto todo, en un instante.
El agua y la espuma blanca,
te traen a la orilla,
cuando la estoy mirando.
C.S
2015

No hay comentarios:

Publicar un comentario