miércoles, 30 de diciembre de 2015

+del 78



Yá estoy en la gloria,sobrevivo en la Argentina.
Me ejército día a día;
que más puedo pedir?
-Una bendición!
Yá tuve muchas;
y hasta excomunión,me ofrecieron.
Desistí;igual me condecoraron.
Te ofrecí mi leche;
el tazón de porcelana,
con esos dibujitos de filigrana;
casi vírgenes;recién empezados:
mi única pócima,inclaudicable.
No era negocio;un obsequio;
para no recibir nada a cambio,
de agradecido nomás.
Te acordás?
El cielo estaba atrás nuestro;
y el horizonte,una adivinación
Ahora,todo se dió vuelta;
nos fuimos de jeta al piso;
no al piso,al vacío.
Nosotros,no queríamos esto:
agua de pozo;
soñabamos manantiales.
Que boludos;nos creímos que estabamos solos!
No vimos los faros;
ni amagamos tirarnos a la banquina.
C.S
2015

ojos



Ojos con fulgura,
líneas invisibles,de un amanecer de oro.
Tu cuerpo te soporta en el olvido,
sin importarle la equidistancia de las sombras de mí copa.
Ella no escucha,pero nombra,
violenta como una puerta sin mirilla,
sin pintura,ni madera;
como una lámina de nada;
o de agua ausente.
Ah!,si ella me mirara;
si acaso me tocara con una displicente pupila,
mí cuerpo,mí indecible y frágil cuerpo;temblaría;
como una gota de agua,sobre una hoja de aire.
Ah!,si ella estuviera;
si fuese una vez más,
como aquel gemido silencioso,
de sigilosa vigilancia;
yo temblaría en pequeños y convulsivos golpes de piél,
y daría vueltas infinitas a su alrrededor,
como una boca que no termina de hacerse;
como una boca llena de asombro,
llena de ella.
C.S
2015

Siempre



Ayer, un vestido blanco,
sobre tú pequeñísimo cuerpo;
breve el tiempo de ambos.
Pronto, un giro de aceleración;
otro blanco escolar,
que viste tu infancia.
Pronto, otras telas,
combinan blanco sobre blanco;
medias y zapatos,
y el nácar del pequeño libro,
y el Rosario colgante.
Corre el viento y arrastra, nubes blancas;
viste tú cuerpo un vestido largo;
blanco cisne, y el cuello nacarado,
sobre una luna, muy alta,
que lo ilumina todo.
Es la noche...
yace tú cuerpo, todo vestido de blanco,
y entra una luna negra en mí corazón.
Como un sueño blanco,
lo he visto todo, en un instante.
El agua y la espuma blanca,
te traen a la orilla,
cuando la estoy mirando.
C.S
2015