Vengo del Sur
Ví una llanura de océano,amojonada con hielos en bloques,de un azul de profundidad,salpicando mis ojos.
Ví las tierras de pueblos originarios,en un galope hacia tiempos pasados.Un viento gélido;un Canal encrespado en pujos parientes,con nombre extranjero.Una cadena de rocas nevadas coronando un bosque recostado amorosamente sobre una Bahía.
Ví piedras agolpadas de una fauna milenaria;y sobre la playa,esos señoritos magallánicos y un papúa elegante,de zapatos naranja,que esquivaba ,altivo,mí mirada.
Un graznar ensordina en bandada numerosa de aves festivas(pero no ví el pájaro luz,señor y dueño de las mareas del aire).
Ví el faro con su traje de arlequín;ciclópeo el ojo de vidrio;cansado y triste en su soledad marina;amodorra
do;dentro de una siesta urgente.
Ví trascurrir horas del día que parecían no terminar nunca.Y,una noche de sudor frío,ví desfilar ante mí,y de
bajo un cielo abobedado,miles de ojos como estrellas parpadeantes,llenas de asombro y preguntas.
Espíritus del bosque en ceremonial actitud;altos y hermosos sus cuerpos desnudos,lucían cientos de puntos
blancos y daban inicio al rito del Haim.Y me sentí la respuesta al despojo de todo:sus tierras y los alimentos;
sus cielos y las aguas;sus cuerpos y su lengua;convertida en libro y exhibido en una caja de vidrio en el Museo Británico.Y entonces ví,el ojo del cóndor,que sangraba en lo alto,y en mí despertar aterído,mí cara
mojada.